(escrito el 13 de Agosto de 2010)
No quiero que pase...
Puedo decir, que no pudo llegar de mejor forma... fue el sábado pasado... por supuesto, tenía que ocurrir en Polanco (ahí, donde los aviones dan vuelta, aunque ustedes se burlen de mi frase... y aunque los Aviones de la Aerolínea Bandera por Excelencia de México... se estén tomando, una pequeña siesta). Llegué un poco tarde, nos habíamos quedado de ver a las 2.30, como es casi normal en nosotros... llegué 2.45, algo raro en mi, que saben, soy alguien muy estricto, en cuanto a horarios se refiere...
Nos dirigíamos al cine que está ubicado en la calle de Anatole France, casi esquina con la preciosísima Masaryk. La función era a las 15.20 de la tarde... en esta ocasión, después de ya casi 3 o 4 intentos, llegamos puntuales.
No voy a negar que iba con muy grandes expectativas para esta película, pues no había escuchado más que maravillas de la misma, inclusive, alguien de mi mucho respeto, y de mi mucho cariño, me había dicho que tendríamos que tomarnos un café y hablar de ella...
Omitiré el show que representa para mi ir al cine... ya que como saben, no soporto que la gente hable, coma nachos, palomas, gaznates o cualquier cosa que mi oído biónico alcance a percibir... y por supuesto, tenía que llegar un señor (justo cuando las luces se apagaron) a sentarse junto a mi (nótese que había como otros 50 lugares vacíos... pero no, el señor y su "combo amigos" de hot dog y palomas suficientes para acabar con la hambruna en Somalia decidieron que estar junto a mi oído biónico era lo que querían) y comenzó a tragar cual (e intentando ser muy amable reduciré el término) marrano...
Inició la película... a los 7 minutos, prácticamente, el 95% de mi atención estaba centrada en Espósito... el otro 5% estaba en el ruido del señor y sus palomitas que se habían quedado 2 filas atrás, porque yo como siempre, me cambié a un lugar donde el ruido se disminuyera... aunque no del todo. Afortunadamente, su trogloditez... acabó con el bote jumbo de palomas, en 25 minutos...
No voy a contar la película, por respeto a quien no la ha visto, e invitaré a todos ustedes, de forma amena, a que lo hagan... pues hace mucho, mucho... una película no tenía un efecto de esa forma, en mi... la última vez que alguna lo logró (The Fountain) en mi familia, un miembro muy querido, con quien tengo una difícil relación... asumió que un problema la carcomía... y que no podía mas... y se perdió de vista un par de semanas... dejando al mundo, extrañándola severamente por ese tiempo... y al día siguiente de su decisión, yo fui a ver The Fountain... y exploté... y me pregunté si en alguna ocasión, yo podría llegar a Xibalba... (Manu... ¿ya la viste?)
El Secreto de sus Ojos, vino a reafirmar mi obsesión por las historias argentinas... y por el lenguaje, en términos psicológicos... es una maravilla... es una obra de arte... la deberían poner en una cápsula del tiempo, para que en 100 o 200 años, si es que queda alguien vivo, o las cucarachas ya mutaron y toman doctorados en Yale, puedan asombrarse (me refiero a la humanidad, lo de las cucarachas es una estupidez) de la hermosura que implica realizar una película como la del Sr. Campanella...
Quiero solo centrarme en una cosa... en la pasión. Porque como bien lo mencionan... hay solo una cosa que ninguno puede cambiar... su pasión.
Hace 1 año... aproximadamente, un buen amigo estaba un tanto triste, porque un amigo suyo había muerto... creo que se los mencioné en un escrito anterior... mi gran amigo de la primaria, Piero, mencionó por un medio electrónico (al que tanto se devalúan hoy día) "hay gente que muere sin una pasión... hay quienes se mueren en su pasión"...
Creo que momentos, como el que sentí cuando la película acabó, y las luces iluminaron la sala nuevamente... para invitarnos a salir al mundo "real" (psicólogos, ¡¡vivan en la realidad!!) si son detectados, esos momentos me refiero... no deben ser ignorados... son totalmente valiosos, para re significar tu vida (me encantó que el otro día una persona me dijo, no sé que significa "re significar"... supongo que es un término psicológico o algo así)... Son momentos que deben "sentir" valga la redundancia... por los que te debes dejar llevar...
Carajo... por los que vale la pena la humanidad... por los que vale la pena vivir...
Hace 2 semanas, un viernes, tuve una reunión con gente que no veía hace más de 12 años... mis compañeros Montessori. Los compañeros de la primaria, quienes nos habíamos vuelto a encontrar gracias a un medio electrónico, organizamos una reunión... Gente que no nos habíamos topado ni por error... apareció.
Mis compañeros estaban ahí, por supuesto... sonrisas al por mayor... historias de niños... leyendas de los salones de clase, de la casona que alberga al Montessori donde estudiamos... Hubo algo que me encantó... ver a todos bien. Todos, absolutamente todos, estaban bien. Todos trabajando en algo que les gusta... todos con historias increíbles, desde la chica que nos dijo: "mejor pregúntenme qué lugar del mundo no conozco, porque les puedo decir que el mar más azul, es la Polinesia Francesa... el más caliente el de Bali... y la ciudad más bonita, Singapur"... el chico que trabaja con una de las encuestadoras más destacas de México... el que está por casarse... el que es diseñador, el que tiene un grupo de Jazz, el que es médico, el ingeniero, la ambientalista, el que trabaja en Reactor 105.7... y por supuesto... El Piloto (que mandó a chingar a su madre a Slim)... y el Psicólogo...
Al llegar a casa de quien prácticamente fuera mi hermano, en la primaria... en un piso 13 en Polanco... (historia graciosa... el departamento en el que vive, tenía un descuento, por estar en el piso # 13... para los italianos -como él- el número 13 es de buena suerte...) nos pidió que escribiéramos algo en un muro, que tiene acondicionado con un material de pizarrón... teníamos que tomar un "gis" y escribir algo en el...
Muchos escribían cosas graciosas como: "Piero, eres el piloto de mi corazón atte.: Ramira" (obvio no hay nadie con ese nombre tan feo)... otros escribieron cosas más sencillas ...pero yo no tenía la menor idea de qué escribir...
Pasó el tiempo... pasó la bebida... pasaron las historias... las risas... los cuentos... las risas de nuevo... otras historias... y surgió...
"A todos: Solo se trata de ser un poco más libres, y un poco más felices" Leo.
La frase... saben (creo) todos ustedes de dónde viene... yo no soy el autor... es una frase escrita para explicar, de forma sencilla... cuál sería el objetivo del Psicoanálisis...
Todos estamos bien... todos somos adultos... con historias Montessorianas... todos conocimos a Graciela, la directora que nos dio clases... nuestra "guía"... la "impecable" Graciela...
Fue un momento, como de hermanos... un breve periodo... un par de horas... que me hizo sentir bien... me hizo sentir, muy feliz...
Me dio gusto saber, y notar... que todos estamos "en la misma"... que todos somos, lo que queríamos ser...
Que nadie se alejó...
Que las miradas siguieron, iguales... y que la pasión, se mantuvo... porque nunca podremos cambiar de Pasión.
Salí del cine y se me cortaba la voz... le escribí un mensaje a quien propuso el café para hablar de la película... y me llamó en un par de segundos...
"Por algo eres mi amigo" fue lo primero que dijo...
El Secreto de sus Ojos... me pudo conmover, al grado de querer hablar inmediatamente con alguien... será porque no soportaría el que un día le tuviera que suplicar a alguien que me hable...
Polanco, se inundó... comimos en el Ch!... nuestro restaurante favorito... había un perro (sí, un perro) junto a mí, tan grande, que cuando movía la cola... sentía la vibración... y lo mejor fue que ladró 2 veces... y todos reíamos... y el clericot, como siempre, el mejor de México.
Mi momento, se volvió un gran momento... gracias a una gran película...
Confío, en que con ustedes... pase lo mismo.
Maese Sebastián... feliz cumpleaños!
Un abrazo... NO SE PIERDAN.
TEMO
"Mi vida entera fue ver para adelante, atrás... no es mi jurisdicción... me declaro incompetente"...
Puedo decir, que no pudo llegar de mejor forma... fue el sábado pasado... por supuesto, tenía que ocurrir en Polanco (ahí, donde los aviones dan vuelta, aunque ustedes se burlen de mi frase... y aunque los Aviones de la Aerolínea Bandera por Excelencia de México... se estén tomando, una pequeña siesta). Llegué un poco tarde, nos habíamos quedado de ver a las 2.30, como es casi normal en nosotros... llegué 2.45, algo raro en mi, que saben, soy alguien muy estricto, en cuanto a horarios se refiere...
Nos dirigíamos al cine que está ubicado en la calle de Anatole France, casi esquina con la preciosísima Masaryk. La función era a las 15.20 de la tarde... en esta ocasión, después de ya casi 3 o 4 intentos, llegamos puntuales.
No voy a negar que iba con muy grandes expectativas para esta película, pues no había escuchado más que maravillas de la misma, inclusive, alguien de mi mucho respeto, y de mi mucho cariño, me había dicho que tendríamos que tomarnos un café y hablar de ella...
Omitiré el show que representa para mi ir al cine... ya que como saben, no soporto que la gente hable, coma nachos, palomas, gaznates o cualquier cosa que mi oído biónico alcance a percibir... y por supuesto, tenía que llegar un señor (justo cuando las luces se apagaron) a sentarse junto a mi (nótese que había como otros 50 lugares vacíos... pero no, el señor y su "combo amigos" de hot dog y palomas suficientes para acabar con la hambruna en Somalia decidieron que estar junto a mi oído biónico era lo que querían) y comenzó a tragar cual (e intentando ser muy amable reduciré el término) marrano...
Inició la película... a los 7 minutos, prácticamente, el 95% de mi atención estaba centrada en Espósito... el otro 5% estaba en el ruido del señor y sus palomitas que se habían quedado 2 filas atrás, porque yo como siempre, me cambié a un lugar donde el ruido se disminuyera... aunque no del todo. Afortunadamente, su trogloditez... acabó con el bote jumbo de palomas, en 25 minutos...
No voy a contar la película, por respeto a quien no la ha visto, e invitaré a todos ustedes, de forma amena, a que lo hagan... pues hace mucho, mucho... una película no tenía un efecto de esa forma, en mi... la última vez que alguna lo logró (The Fountain) en mi familia, un miembro muy querido, con quien tengo una difícil relación... asumió que un problema la carcomía... y que no podía mas... y se perdió de vista un par de semanas... dejando al mundo, extrañándola severamente por ese tiempo... y al día siguiente de su decisión, yo fui a ver The Fountain... y exploté... y me pregunté si en alguna ocasión, yo podría llegar a Xibalba... (Manu... ¿ya la viste?)
El Secreto de sus Ojos, vino a reafirmar mi obsesión por las historias argentinas... y por el lenguaje, en términos psicológicos... es una maravilla... es una obra de arte... la deberían poner en una cápsula del tiempo, para que en 100 o 200 años, si es que queda alguien vivo, o las cucarachas ya mutaron y toman doctorados en Yale, puedan asombrarse (me refiero a la humanidad, lo de las cucarachas es una estupidez) de la hermosura que implica realizar una película como la del Sr. Campanella...
Quiero solo centrarme en una cosa... en la pasión. Porque como bien lo mencionan... hay solo una cosa que ninguno puede cambiar... su pasión.
Hace 1 año... aproximadamente, un buen amigo estaba un tanto triste, porque un amigo suyo había muerto... creo que se los mencioné en un escrito anterior... mi gran amigo de la primaria, Piero, mencionó por un medio electrónico (al que tanto se devalúan hoy día) "hay gente que muere sin una pasión... hay quienes se mueren en su pasión"...
Creo que momentos, como el que sentí cuando la película acabó, y las luces iluminaron la sala nuevamente... para invitarnos a salir al mundo "real" (psicólogos, ¡¡vivan en la realidad!!) si son detectados, esos momentos me refiero... no deben ser ignorados... son totalmente valiosos, para re significar tu vida (me encantó que el otro día una persona me dijo, no sé que significa "re significar"... supongo que es un término psicológico o algo así)... Son momentos que deben "sentir" valga la redundancia... por los que te debes dejar llevar...
Carajo... por los que vale la pena la humanidad... por los que vale la pena vivir...
Hace 2 semanas, un viernes, tuve una reunión con gente que no veía hace más de 12 años... mis compañeros Montessori. Los compañeros de la primaria, quienes nos habíamos vuelto a encontrar gracias a un medio electrónico, organizamos una reunión... Gente que no nos habíamos topado ni por error... apareció.
Mis compañeros estaban ahí, por supuesto... sonrisas al por mayor... historias de niños... leyendas de los salones de clase, de la casona que alberga al Montessori donde estudiamos... Hubo algo que me encantó... ver a todos bien. Todos, absolutamente todos, estaban bien. Todos trabajando en algo que les gusta... todos con historias increíbles, desde la chica que nos dijo: "mejor pregúntenme qué lugar del mundo no conozco, porque les puedo decir que el mar más azul, es la Polinesia Francesa... el más caliente el de Bali... y la ciudad más bonita, Singapur"... el chico que trabaja con una de las encuestadoras más destacas de México... el que está por casarse... el que es diseñador, el que tiene un grupo de Jazz, el que es médico, el ingeniero, la ambientalista, el que trabaja en Reactor 105.7... y por supuesto... El Piloto (que mandó a chingar a su madre a Slim)... y el Psicólogo...
Al llegar a casa de quien prácticamente fuera mi hermano, en la primaria... en un piso 13 en Polanco... (historia graciosa... el departamento en el que vive, tenía un descuento, por estar en el piso # 13... para los italianos -como él- el número 13 es de buena suerte...) nos pidió que escribiéramos algo en un muro, que tiene acondicionado con un material de pizarrón... teníamos que tomar un "gis" y escribir algo en el...
Muchos escribían cosas graciosas como: "Piero, eres el piloto de mi corazón atte.: Ramira" (obvio no hay nadie con ese nombre tan feo)... otros escribieron cosas más sencillas ...pero yo no tenía la menor idea de qué escribir...
Pasó el tiempo... pasó la bebida... pasaron las historias... las risas... los cuentos... las risas de nuevo... otras historias... y surgió...
"A todos: Solo se trata de ser un poco más libres, y un poco más felices" Leo.
La frase... saben (creo) todos ustedes de dónde viene... yo no soy el autor... es una frase escrita para explicar, de forma sencilla... cuál sería el objetivo del Psicoanálisis...
Todos estamos bien... todos somos adultos... con historias Montessorianas... todos conocimos a Graciela, la directora que nos dio clases... nuestra "guía"... la "impecable" Graciela...
Fue un momento, como de hermanos... un breve periodo... un par de horas... que me hizo sentir bien... me hizo sentir, muy feliz...
Me dio gusto saber, y notar... que todos estamos "en la misma"... que todos somos, lo que queríamos ser...
Que nadie se alejó...
Que las miradas siguieron, iguales... y que la pasión, se mantuvo... porque nunca podremos cambiar de Pasión.
Salí del cine y se me cortaba la voz... le escribí un mensaje a quien propuso el café para hablar de la película... y me llamó en un par de segundos...
"Por algo eres mi amigo" fue lo primero que dijo...
El Secreto de sus Ojos... me pudo conmover, al grado de querer hablar inmediatamente con alguien... será porque no soportaría el que un día le tuviera que suplicar a alguien que me hable...
Polanco, se inundó... comimos en el Ch!... nuestro restaurante favorito... había un perro (sí, un perro) junto a mí, tan grande, que cuando movía la cola... sentía la vibración... y lo mejor fue que ladró 2 veces... y todos reíamos... y el clericot, como siempre, el mejor de México.
Mi momento, se volvió un gran momento... gracias a una gran película...
Confío, en que con ustedes... pase lo mismo.
Maese Sebastián... feliz cumpleaños!
Un abrazo... NO SE PIERDAN.
TEMO
"Mi vida entera fue ver para adelante, atrás... no es mi jurisdicción... me declaro incompetente"...
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