(escrito el 4 de septiembre de 2008).
Ayer por la noche tuve el placer de disfrutar una de esas “banalidades fundamentales” de la vida… pude ver 2 capítulos seguidos de mi serie de TV favorita (Family Guy)… y reí y reí… como suelo hacerlo… con todos los chistes pesados y comentarios políticamente muy incorrectos… humor que a poca gente le agrada…
Pasó poco tiempo para que se me borrara la felicidad de la cara, y es ahí cuando uno se da cuenta, como el “ser feliz” con tanta banalidad fundamental… se esfuma muy rápido, al verse “atacado” por el discurso de Sarah Palin… la ahora célebre candidata a VP por el GOP (Grand Old Party) Republicano… una mujer… conservadorísima (está en todo su derecho)… con una típica familia americana (con sonrisotas Colgate)… y con un marido a quien los esquimales le dicen “The First Dude”… (el primer “cuate”… en broma por ser él el esposo de la gobernadora de un estado con una población similar a la población de la delegación Coyoacán)…
No sé si ustedes se vieron masoquistas (como yo lo hice) y sintonizaron sus televisores en algún canal que les permitiera escuchar su muy predecible discurso… (y verla en ese traje gris con unas hombreras como de tackleador de los Raiders de Oakland… que la hacía ver como un Refrigerador Mabe de doble puerta…), ver cómo interrumpían cada 2 minutos (en total, el aplausómetro dijo que fueron 66 ocasiones en que la interrumpieron con aplausos) los delegados de Des Moines, o de Montana… o de El Paso… para victorearle todas sus frases pre-construidas… todos los sarcasmos republicanos habidos y por haber… todas las ocasiones que dijo: “cambiaremos el país”… “arreglaremos el país”… “no le tenemos miedo a los malos” (los malos de malolandia), “ganaremos”…
La mejor frase que dijo… y que la aplaudieron cuales focas a punto de recibir como premio por levantar una pelota al ritmo de “La Macarena”, un pescado semi-muerto… fue: “no podemos dejar que la presidencia sea un proceso de autodescubrimiento” (en referencia directa al contrincante demócrata que habla como priest… ay perdón, ¡no! quise decir, “que habla muy bonito, y es bien motivante”… ajá).
Pero… ¿a qué viene esto a cuento?...
Bueno… pues se los contaré muy amenamente…
El sábado por la tarde estábamos tomando un café en una de las avenidas que más me gustan… mientras veíamos pasar muchos automóviles con gente que indiscutiblemente tenían una característica… iban vestidos (as) con playera blanca, por lo cual, era fácil pensar que iban a la marcha contra la inseguridad… por tal motivo, decidimos asistir de último momento, pero asistir a final de cuentas.
De entrada, tuve (no me atrevo a hablar en plural) que soportar una infame (y sí, fue infame) lucha mediática durante toda una semana sobre “si la marcha iba o no iba a funcionar”… no sé, por qué, o quién les dijo a ciertos personajes de la vida noticiosa e intelectual (y a veces pseudointelectual) que su afán por “cuestionar” a la manera en que se llegó a hacer (brutalmente) una expresión social como la que estábamos próximos a ver, era válido, o simplemente “se sentían en su derecho”… Como ejemplo, me viene a la cabeza la plática que Héctor Aguilar Camín tuvo con Ciro Gómez Leyva en el noticiario de este último… cuando comento (según su MUY respetable opinión) los “errores logísticos” que tuvieron los organizadores… mencionó 2 (al menos que yo recuerde en este momento) 1) el horario… 2) el clima (porque iba a llover… lo cual terminó ocurriendo, y no afectando). El punto aquí no es atacar a Aguilar Camín con sus pasadas afirmaciones (desde, repito… su muy respetable su punto de vista)… sino el afán, repito, con el que mucha gente “atacó” el por qué no valdría la pena marchar, y por qué la marcha serviría para 2 cosas… para nada, y para una chingada… el culpar a la lluvia, al horario… a la causa… a la forma… a lo que fuera… ¿Será acaso una resistencia al no actuar… o más bien, una resistencia de no saber cómo actuar, porque el tema (el asunto) es gigante?… y causa, entre muchos… apatía… ¿y la angustia gana?
Claro, unos minutos después Carlos y yo (volviendo a la marcha) nos vimos entre una multitud como ninguna otra (al menos en mi caso)… un gentío (diría mi madre)… de personas que notablemente mostraban su enojo (no con pancartas o gritos)… sino con su rostro, y su presencia… con sus pasos… con su determinación de ignorar la lluvia, de ignorar a quienes dijeron por días “que marchar no sirve para nada”…
Sobra decir todo lo que vimos, lo que escuchamos (mas lo que oímos)… y demás…
En lo que me quiero centrar, fue en lo que pasó, después de la marcha, lo que escuchamos después de la marcha, lo que meramente se puede resumir en: una conversación, indignante…
Carlos y yo vimos frustrados nuestros intentos en ver “La Otra Reina” después de que un “viene viene” amenazara indirectamente con rayar mi auto (irónicamente molesto)… así que cambiamos de plan y fuimos a tomarnos algo a un lugar que ya es costumbre entre él y yo, un barecillo en la colonia Roma… a unos pasos de la Casa Lamm…
Carlos y yo tomamos asiento junto a un grupo de personajes (literalmente… unos personajes) que convivían alegremente… nos enteramos (no solo por mi naturaleza de “querer saber”
El asunto es que entre sus alaridos (y ovaciones para sus trabajos y pensamientos) comenzaron a tocar lo que era inevitable tocar en cualquier conversación de estos días… la marcha… uno dijo (el intelectual) que había pasado, y que se había asqueado de ver tanto niño guerito… otro (el cineasta) dijo que le parecía aberrante que fuera una marcha de “Las Lomas”… y bueno la mujer que transpiraba mensés (de la palabra menso, o en su caso… mensa) dijo que eso (o sea la marcha) había sido un performance… como los que ella hacía en escena… evidentemente la plática siguió con muchos comentarios que no son más que estereotipos que no tiene caso seguir tocando…
Lo que me molestó, fue el blofeo (del verbo poqueriano… blofear) con el que estos individuos se alzaban entre la masa… y colocaban su pseudo-intelectualidad, sobre algo meramente expresivo… (una expresión social pura… es una manifestación… ¿así, o más sencillo?)… su blofeo no se traduce en otra cosa, más que en inseguridad (vaya ironía, ¿no les parece?) de sí mismos vs. su conocimiento “de causa”… llegó un momento en que el Intelectual (sonidos de asombro, por favor)… dijo lo siguiente: “es que la gente de las lomas, es la que se queja… pero cuidado, preocúpense cuando la gente de Iztapalapa de revele, ahí si, que acaba el México jodido”…
Carlos y yo hablábamos muy contentos sobre los planes que queremos llevar a cabo en los días siguientes, mientras nos tomábamos una copita de un vino sensacional… cuando fuimos absorbidos por este comentario que salió del ronco pecho del Intelectual (sonidos) sobre la gente jodida… Iztapalapa, VS. Las Lomas.
Evidentemente, uno puede aludir a varios puntos y decir: “bueno, es que el tipo ni sabe qué pasa con la marcha, y solo decía las cosas por decirlas”… “bueno, es que el tipo es un ignorante”… “bueno, que es el es un Intelectual” (sonidos) (pero si alguien dijera esto, será castigado con el rechazo de mi aprecio)…
El punto (el issue, como decimos en el lugar donde trabajo) es que “ese tipo de pensamiento” sea el que está generándose entre miles de personas en México… cuando, justamente es lo contrario lo que ocurrió en México, es lo que ellos, …los Intelectuales de Travazares… (sí… sonidos por favor) describieron como una “lucha de clases”… que se podría resumir en el famoso complejo de Pedro Infante (como alguna vez le escuché a David Páramo) de los pobres son los buenos, los ricos son los malos…
Lo que pasó el sábado, fue (entre muchas otras cosas, y según mi opinión) un hecho brutal que marcó lo que ya es un lazo social… que derivará (o se espera) en un cambio de imaginario… un imaginario de gente que realmente, quiere un país seguro…
Una necesidad de seguridad…
Lo que mucha gente desea es sentir que uno de sus principales fundamentos sociales (y de estado) está siendo resguardado… está funcionando… Se está pidiendo que el estado funcione… y que la sociedad (que forma al estado… ohhh sorpresa!!) funcione…
Esto es recíproco…
Lo indignante del asunto, fue escuchar a estas personalidades… o más bien, fue el ver como estas personas hacían, ellos sí, un performance, en el cual mostraban toda la ignorancia que una persona puede tener sobre un tema (por lo cual, no se les tiene tampoco que linchar)… pero evidentemente molesta, y más cuando se insulta o se agrede… cuando se estigmatiza y se señala (los ricos, los jodidos…)…
Ayer… unos días después de haber tenido que soportar a estos individuos (si me van a preguntar… “Leonardo, ¿por qué no te cambiaste de lugar?”, por favor ahórrenselo, pues nunca lo pensé… tal vez mi “querer saber” me estaba jugando una broma pesada… ya me las pagará!!) me topo con el discurso gris (como su saco) de Sarah Palin…
Todo el mundo tiene el derecho de tener una preferencia electoral… o a no tenerla… Al ver (y escuchar) a Sarah Palin, no puedo dejar de no ver mas que una persona gris… a alguien que más allá del encanto mediático (porque tienen MUCHA tela de donde cortar), no tiene mucho más que representar, más que a un imaginario… y por eso está ahí.
Los valores de familia… la rectitud… la fortaleza como sociedad y como país… las instituciones fuertes, aguerridas y sin miedo… los valores, etc… Piénsenlo… toda sociedad tiene la necesidad y energía de sentirse vinculada con sus propios miembros (pertenencia). Y hago tanta mención a esta señora (que además pertenece al macabro club de la NRA… la National Riffle Association), porque quien la vea como un estereotipo, estará viendo una estrategia mercadológica… quien la vea como una representante de ideales y valores estadounidenses… la estará viendo como quieren que la veamos…una republicana “pura y dura”…
Piénsenlo… la marcha de este sábado pasado… fue entre muchas cosas, un intento de cambiar nuestra realidad… de crear pertenencia… de afianzar… de ser… bien que nos caería esa noticia en estos momentos!!!!!
Los constantes llamados de los miembros del estado, a cambiar (a hacer algo)… no serán escuchados por aquellos que discuten días antes si ir o no a una cumbre, porque los medios sacian su hambre de nota roja con la “famosa foto Ebrard – Calderón”… no serán escuchados por aquellos que discuten la logística de una marcha sencilla y simple, y discuten sí que si la hora, que si la lluvia, que si la forma… (alguna vez leí un artículo de Jorge Baldano, que decía, “el día que se rompa una portería… echen dos suéteres como marca, y eso nos sirve de portería… ¡el punto es jugar!”) no serán escuchados por aquellos que no dan cabida a una reforma social, que inicie por ahí… por la sociedad… mucho menos por quienes arengan que para que todo se arregle, se tiene que “tumbar” a uno, aunque ayer lo maquillen en otra entrevista con el mismo Ciro… (publicada hoy en Milenio).
En una sociedad tan harta, como la que hoy por hoy vemos, y vivimos en ella… es poco probable que se den espacios para el cambio, para la re-generación de la misma sociedad… Evidentemente esto depende de muchos factores, pero yo me estoy centrando en la expresión social… Creo, y considero que se deben aprovechar momentos y oportunidades como las que vivimos el sábado…
Espero que eso ocurra…
Y quien no lo piense así, se lo respeto… pero confiaría en que su argumentación sea eso… una argumentación, y no, una señalización (point finger) de lo que él (o ella) sabe (donde no hay un supuesto saber… sino un Saber) lo que está mal, y lo que no…
Sarah Palin no vio algo… o no pensó en algo… que al menos en nuestro caso, (el de México, el actual)… “el de las manifestaciones sociales”… se vive un proceso JUSTAMENTE DE ESO… DE AUTODESCUBRIMIENTO… de definir muy claramente qué es lo que queremos… hacia a donde vamos… Cuestionarnos… pensar… dialogar… existir.
De lo contrario nos veremos muy pronto, vistiendo un saco gris cual refrigerador Mabe de dos puertas…, platicando nuevamente con los intelectuales de Travazares…
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