La semana pasada, fue la última del año que alberga el movimiento al 100% de esta ciudad, ya que el viernes mucha gente salió de vacaciones de invierno.
Columnistas, periodistas, comentaristas… químico-fármaco-biólogos… etc., etc…
Pero, como yo no he salido (ni saldré) de vacaciones, he tomado la firme decisión de escribir las últimas líneas de este año…
Como es costumbre en estas fechas… nos topamos cada 5 metros con un anuncio que nos invita a la reflexión… o peor aún, con la cara de un señor al cual no tenemos el gusto de conocer, deseándonos: paz, amor y unión en estas fechas… y por qué no nos deseo eso en Abril… o en Septiembre…
La necesidad de recordar el supuesto por qué estamos aquí (en la tierra… o en la vida) nos enfrenta con una cruda realidad. Palabras de aliento, “psicología de café”…
La semana pasada tuve la comida anual del área en donde laboro, en la compañía donde laboro. Tuve que caminar 4 cuadras desde donde dejé mi auto, al restaurante que se eligieron para reunirnos y “convivir”… un restaurante adornado con fotos de corridas de toros en todas sus paredes. Durante mi recorrido de 4 cuadras, escuché fácil unas 10 ocasiones a distintas personas que se cruzaban en mi camino (¿o yo en el suyo?... ¿o ambos en el de ambos?) decirse mutuamente que se deseaban “lo mejor”… “que saludaran a la esposa”… que “mucho éxito el siguiente año”…
Lindo… ¿no?... es evidente (y hasta cierto punto obvio) que a todos nos gusta recibir palabras lindas para nosotros… creo que a NADIE le gustaría recibir una frase como: “te deseo lo peor para el siguiente año… que tus familiares se enfermen, y que a ti te vaya de la chingada”…
La posibilidad de plantear un futuro “bondadoso”, es algo admirable… sobre todo cuando nos enfrentamos a pronósticos MUY pesimistas… augurios de desasosiego económico… comentarios de crisis en todos los sentidos… etc, etc… Lo “mejor” del ser humano intenta salir en estas fechas… ¿y por qué no en Abril… o en Octubre?
El año está constituido por 12 meses… 52 semanas… 365 días… muchos de los cuales nos pueden transcurrir muy indiferentes… otros, nos puede ir mal… y solo algunos nos representan un día formidable…
¿Recuerdan como comenzó su año?... este año que se acaba en tan solo unos días…
El mío comenzó en casa de quienes fungían como “amigos o conocidos cercanos”… con un dolor de estómago por haber comido tanto… y con una mancha de pavo en una camisa blanca…
Nadie sabía para ese entonces, lo que nos deparaba el entonces recién llegado 2008.
Puedo decir, sin temor a equivocarme… que en lo personal, este año ha sido de los mejores que he vivido…
Este año… fui por primera vez en mi vida, a un viñedo… conocí unas cavas que están a 20 metros bajo tierra… y tomé vino blanco espumoso seco… en la entrada de dicho viñedo… la tarde de un caluroso sábado de mayo…
Este año… por primera vez en mi vida, supe lo que es hacer un Smash… supe qué es y cómo hacer para tirar un “slice”… y cómo acomodar los pies para responder con volea… descubrí que el tenis se juega con elegancia… y que me encanta…
Este año… después de cientos de miles de años salí del país… y descubrí una ciudad que brilla por su elegancia… por su pasión… y sobre todo por su gente… Una ciudad hermosa… una ciudad que te hace enamorarte de ella… con historia… con música, baile y con olor a vino… con un cementerio lleno de vivas historias… con una avenida anchísima, donde el viento te empuja… con casas pintadas de colores… con altos edificios… con diques… y con una casa… Rosada.
Este año… después de mucho trabajo… llegué a un punto en mi vida, donde decidí darle una pausa al diván… y descubrir cómo es la vida llevando el análisis con uno mismo… claro, en la medida de mi posibilidad.
Este año… descubrí un México de exposiciones… desde un Dalí que nos muestra a un Newton con una manzana que nunca caerá, haciendo una paradoja a la ley de gravedad (escultura que me encanta)… hasta un México que se pintó de ideas hace 40 años… de nuevas fotos en Reforma… donde llegó Buda al Castillo de Chapultepec… y donde Isis y Quetzlcoatl se re-encontraron en el Museo de Antropología e Historia… y por supuesto, donde Remedios Varo y Leonora Carrington, siguen siendo las dueñas y señoras de Reforma y Gandhi…
Es por eso, que considero debe despedírsele con su debido respeto…
Tal vez mi queja del por qué sólo en estas fechas se reciben con “tanta efusividad” deseos de bienaventuranza, es porque nos esforzamos durante todo el año para poder hacer cosas… para poder ver hechos realidad nuestros planes… como para que el resto del año permanezca un tanto “no reconocido” por su valor… y el esfuerzo en él puesto.
No creo que sea justo… proporcionalmente… desear lo mejor “a inicios de año”… y el resto del tiempo preguntar: ¿Cómo estas?... ¿Cómo te ha ido?... ¿Todo bien?...
Figúrate una especie de auditoría… a las expectativas que otros ponen en ti… de buena o mala manera… en mayor o menor cantidad…
¿Y si uno falla, qué?
Sale ipso-facto de la gracia del Otro… sale del Winnern’s Team… ¿?
Despedirse de alguien, o algo… en lo personal me cuesta trabajo…
Les contaré una historia un tanto personal… y espero que mi novio no se enoje conmigo… (al menos no seré como la entrevista en donde Carlos Alazraki le dijo a Angélica Aragón, que estaba tomando con su esposa Yoga Tántrico para lograr mejores orgasmos…)
El día de ayer, después de haber almorzado unos “tacos de toro” como les llamamos a los tacos del Villamelón, fuimos a caminar… Carlos me dijo que el almuerzo le había resultado un tanto pesado… (ya acostumbra desayunar muy ligero)… así que decidimos “terminar el día”… Nos subimos al carro… y no encendió (ja, ja… tiene una falla en el sistema eléctrico que hace que no prenda, de vez en vez). Así que lo acompañé caminando hasta el eje “no se qué” (Felix Cuévas) para que tomara un trolebús, que lo deja a 3 calles de su casa. Justo antes de que se subiera al trolebús, le dí un abrazo, le dije lo que acostumbro decirle cuando nos despedimos: “te quiero”… y lo miré a los ojos… él se despidió de mi, y subió al trolebús… Cuando el camión avanzó, y ví a mi novio irse… me dije a mi mismo: “se siente extraño… saber que alguien a quien amas… se va, aunque sea por un momento… pero se va… y se va tan fácil”… se veía tan “fácil” la escena… él dentro de un autobús… y el autobús avanzando… Obvio, I know… pero, en esta ocasión era distinto…
¿Será que la pasé muy bien este fin de semana con él?... ¿Será que no me gustó el no poderlo llevar a su casa?... ¿Será que me sentí culpable por su dolor de estómago?...
Cual fuere la correcta opción…
Solo sé que sentí tristeza recorrer mi cuerpo… y confusión invadir mi mente… cuando lo vi irse…
(Leonardo… se llama Constancia Objetal).
No me jodas!!!... ¿neta?... ¡¡¡wey… acabas de descubrir el puto hilo negro de la situación!!! Cuidado!! Aquí viene el Premio Nóbel!!!
Así siento cuando pienso que a este año, le quedan 9 días…
Siento que se va… en el mismo camión… en contra flujo… así de fácil, se va algo que has construido… con tanto y tanto esfuerzo… algo que aprecias tanto… se va tan rápido… Claro, tras pagar $3,50 pesos…
Y me da mucho miedo… pensar cómo será el próximo año… Es como cuando iba en la primaria… y terminaba el ciclo escolar… con las maestras que ya conocías… y pasabas a otro grado, con unas maestras nuevas… que siempre veías con recelo… ya que obvio… no se comparaban con tu maestra…
Mi vida, está construida de recuerdos… (como supongo que también las de ustedes)… ME ENCANTA RECORDAR… sonrío cuando me acuerdo cómo le dije a Carlos que nos fuéramos a Argentina, en vez de a la Ruta del Vino en Baja California Norte (¡¡fue mi estrategia macabra!!)… Me siento triste cuando recuerdo cómo fue reconocer el cuerpo de mi tía abuela… cuando murió el 9 de mayo… y salir a consolar a mi abuela, quien había perdido a la única hermana que le quedaba… de 7 que algún día llegó a tener… Cuento y vuelvo a contar cuando Rosalinda y yo nos tomamos un café el día del “huracán” en la ciudad de México el 23 de enero… y cómo veía el cielo en la Ciudad de México… y cómo se fue la luz en el Wings de Plaza Satélite… Mi hermana y yo nos reímos a carcajadas e imitamos al narrador que escuchamos en el carro, la mañana en que Guillermo Pérez ganó la medalla de oro en las Olimpiadas… Me da gusto, acordarme de la boda de Fabiola… de la Titulación de Yunué… y me río yo solo, cuando me acuerdo cómo me caí hace 2 semanas… en la cancha de tenis…
Recuerdos… ése es el mejor legado de este año… que oficialmente empacó sus maletas… y nos dice adiós, con un sesgo de nostalgia…
Cuando me pongo a pensar, y estoy contento… me emociono… y llego a la conclusión de que ese “feeling” que uno genera, es capaz de “casi” cualquier cosa… de que si se lleva por buen camino, nos dejará un gran sabor de boca.
Me dará mucho gusto estar el próximo año, sentado con alguno (a) de ustedes y poder saber que su vida, y sus proyectos… van bien. Que les están saliendo bien…
Y si la situación es adversa… cuenten con alguien, que no los excluirá (sarcásticamente) de mi gracia… sino con alguien en quien podrán apoyarse, sea la situación que sea…
Prácticamente estoy seguro de que utilizaran todos sus recursos para pasarse unas buenas fechas de temporada… y que darán una extraordinaria bienvenida al siguiente año…
Yo pensaré en alguien muy simbólico (aunque no lo parezca) al momento de hacer el brindis… Obviamente todos mis seres queridos (incluyéndolos a ustedes)… y en una señora, cuya historia (creo) ya se la conté… pero ya me conocen… así que se las volveré a contar:
El último día que estuvimos en Buenos Aires, decidimos comer en un restaurante “muy nice”, en una especie de despedida a nuestra estancia en dicha ciudad “porteña”… así que caminamos a Puerto Madero, y entramos a un restaurante que se llama Sorrento (yo siempre lo confundo con Sorrentino, pero Carlos me corrige)… a lado nuestro, estaba sentada una señora, en los inicios de sus 40’s… una señora con mucho porte… muy guapa… muy arreglada… que mostraba también un nivel socioeconómico medio-alto… (imagínense a una buena histérica… una histérica guapa… guapísima… toda “ella”… you know??)… (imagínense a una señora Argentina, con todo el porte, elegancia y clase que la vida le pudo dar, y lo que no le dio… ella lo tomó prestado… guapísima… arreglada hasta el último cabello… muy “así”… muy “ella”). La señora estaba sola, esperando a quien después nos enteraríamos (por su alto nivel en su tono de voz… como toda buena argentina) era su pareja… su novio. Un señor en sus tempranos 40’s… profesor, catedrático… académico de Derecho en la Pontifica Universidad de Buenos Aires… (Abdel… tu ubicas muy bien de dónde estoy hablando, no?? Jejejeje). Esta Universidad está justo en los edificios (silos) de Puerto Madero, a unos pasos del restaurante en cuestión. (Quiero dejar algo claro… todo esto lo supimos porque su tono de voz era muy elevado…insisto, como buena argentina… y como buena histérica…nos enteró de su vida, al menos de la parte que ella quiso que nos enteráramos ése día). Antes de que su pareja la acompañara, el capitán de meseros tuvo un gesto con ella, le llevó (cortesía de la casa) una bebida… de licor de durazno con vino blanco… Al parecer (nos enteraríamos también) este restaurante es uno de los preferidos por esta pareja, así que mientras la mujer esperaba al hombre, le llevaron esta bebida. Pasó el tiempo, Carlos y yo comíamos y brindábamos por nuestras últimas horas en el Hemisferio Sur… y un mesero se acercó a saludar a la pareja… hablaron de muchas cosas, la mujer dijo que su hija estudiaba periodismo en la Universidad de Palermo (donde curiosamente también estudia el sobrino de una amiga de la Familia … y que Carlos dice de broma, que la vio “jarra” en la boda de mi primo, jaja) y que el hijo del mesero también estudiaba periodismo (no recuerdo en qué universidad)… Lo que les quiero contar… es lo siguiente: El mesero le pregunto a esta admirable mujer, qué le había parecido la bebida que le habían llevado. Ella le respondió que no le había gustado: “está fea”… (me acuerdo MUY BIEN de esa frase)… pero que no le fuera a decir a Raúl (ahí nos enteramos que el joven capitán de meseros, se llama Raúl), porque se iba a “sentir”… En ese momento, Raúl (jajajajaja… que risa me da acordarme de esto) sale a la terraza (donde estábamos sentados) y la mujer (cuyo nombre… nunca supimos) levanta la copa de la bebida y le dice: “¡¡¡Raúl, está deliciosa… me encantó… salud!!!”… y la bebió toda…
Carlos y yo nos miramos, y pusimos cara de situación… reímos… brindamos… y 8 horas después, estaríamos volando (con lágrimas en los ojos)… con destino a la ciudad de México…
Si tuviera que sacar una conclusión NO LITERAL, sino METAFÓRICA de este año… diré lo siguiente:
Este año… comprendí al fin… que, para bailar un Tango …se necesitan 2…
Hubo una frase que me dejó marcado… y me la voy a llevar tatuada hasta la tumba… y con esa frase… les quiero decir que confío en que el siguiente año, el 2009… sea extraordinario para todos ustedes… que los quiero… que los extraño… y que les mando un gran abrazo… con todas mis fuerzas…
“Volveré… y seré millones”…
Eva Duarte De Perón (Evita)
Saludos… ¿nos vemos el próximo año?...
Atentamente:
Leonardo Márquez Guzmán…
P.D.: les quiero contar una última historia… ¿puedo?... Fíjense que a principios de año fuimos a ver una película sin mayores pretensiones… hubo algo en esa película que me gustó mucho… la música. Así que estuve determinado a conseguir el soundtrack… y lo bajé a mi PC. Una canción de esa película fue mi acompañante en varias ocasiones en el trabajo… en la casa… escribiendo mail’s como este… etc… etc… con esa canción de fondo, tomé varias decisiones… con esa canción de fondo… me inspiré… gran parte del año.
Cuando Carlos y yo acordamos hacer el viaje, que sin mayor reparo, cambió nuestra forma de ver la vida… tenía puesta esa canción…
Y resulta curioso… si es que se le puede llamar “curioso”… que cuando habíamos despegado, y estábamos muertos de la emoción por llegar (y nos faltaban como 8 horas para llegar a nuestro destino) proyectaron en el avión, la película…¡¡con la canción!! Lo cual me hizo muy feliz… me emocionó mucho… y lo consideré… un “gesto” de amabilidad… de la vida, para conmigo…
Y por tal motivo… se las quiero compartir… para que tengan un poco de inspiración, cuando la necesiten…
Pero como el archivo es ENORME… les pongo el link de You Tube donde está el video… porque de lo contrario, les saturaré su bandeja…
El Grupo es MGMT y la canción es: Time to Pretend…
http://www.youtube.com/watch?v=XnXRfhIDLtA
HASTA PRONTO.
Columnistas, periodistas, comentaristas… químico-fármaco-biólogos… etc., etc…
Pero, como yo no he salido (ni saldré) de vacaciones, he tomado la firme decisión de escribir las últimas líneas de este año…
Como es costumbre en estas fechas… nos topamos cada 5 metros con un anuncio que nos invita a la reflexión… o peor aún, con la cara de un señor al cual no tenemos el gusto de conocer, deseándonos: paz, amor y unión en estas fechas… y por qué no nos deseo eso en Abril… o en Septiembre…
La necesidad de recordar el supuesto por qué estamos aquí (en la tierra… o en la vida) nos enfrenta con una cruda realidad. Palabras de aliento, “psicología de café”…
La semana pasada tuve la comida anual del área en donde laboro, en la compañía donde laboro. Tuve que caminar 4 cuadras desde donde dejé mi auto, al restaurante que se eligieron para reunirnos y “convivir”… un restaurante adornado con fotos de corridas de toros en todas sus paredes. Durante mi recorrido de 4 cuadras, escuché fácil unas 10 ocasiones a distintas personas que se cruzaban en mi camino (¿o yo en el suyo?... ¿o ambos en el de ambos?) decirse mutuamente que se deseaban “lo mejor”… “que saludaran a la esposa”… que “mucho éxito el siguiente año”…
Lindo… ¿no?... es evidente (y hasta cierto punto obvio) que a todos nos gusta recibir palabras lindas para nosotros… creo que a NADIE le gustaría recibir una frase como: “te deseo lo peor para el siguiente año… que tus familiares se enfermen, y que a ti te vaya de la chingada”…
La posibilidad de plantear un futuro “bondadoso”, es algo admirable… sobre todo cuando nos enfrentamos a pronósticos MUY pesimistas… augurios de desasosiego económico… comentarios de crisis en todos los sentidos… etc, etc… Lo “mejor” del ser humano intenta salir en estas fechas… ¿y por qué no en Abril… o en Octubre?
El año está constituido por 12 meses… 52 semanas… 365 días… muchos de los cuales nos pueden transcurrir muy indiferentes… otros, nos puede ir mal… y solo algunos nos representan un día formidable…
¿Recuerdan como comenzó su año?... este año que se acaba en tan solo unos días…
El mío comenzó en casa de quienes fungían como “amigos o conocidos cercanos”… con un dolor de estómago por haber comido tanto… y con una mancha de pavo en una camisa blanca…
Nadie sabía para ese entonces, lo que nos deparaba el entonces recién llegado 2008.
Puedo decir, sin temor a equivocarme… que en lo personal, este año ha sido de los mejores que he vivido…
Este año… fui por primera vez en mi vida, a un viñedo… conocí unas cavas que están a 20 metros bajo tierra… y tomé vino blanco espumoso seco… en la entrada de dicho viñedo… la tarde de un caluroso sábado de mayo…
Este año… por primera vez en mi vida, supe lo que es hacer un Smash… supe qué es y cómo hacer para tirar un “slice”… y cómo acomodar los pies para responder con volea… descubrí que el tenis se juega con elegancia… y que me encanta…
Este año… después de cientos de miles de años salí del país… y descubrí una ciudad que brilla por su elegancia… por su pasión… y sobre todo por su gente… Una ciudad hermosa… una ciudad que te hace enamorarte de ella… con historia… con música, baile y con olor a vino… con un cementerio lleno de vivas historias… con una avenida anchísima, donde el viento te empuja… con casas pintadas de colores… con altos edificios… con diques… y con una casa… Rosada.
Este año… después de mucho trabajo… llegué a un punto en mi vida, donde decidí darle una pausa al diván… y descubrir cómo es la vida llevando el análisis con uno mismo… claro, en la medida de mi posibilidad.
Este año… descubrí un México de exposiciones… desde un Dalí que nos muestra a un Newton con una manzana que nunca caerá, haciendo una paradoja a la ley de gravedad (escultura que me encanta)… hasta un México que se pintó de ideas hace 40 años… de nuevas fotos en Reforma… donde llegó Buda al Castillo de Chapultepec… y donde Isis y Quetzlcoatl se re-encontraron en el Museo de Antropología e Historia… y por supuesto, donde Remedios Varo y Leonora Carrington, siguen siendo las dueñas y señoras de Reforma y Gandhi…
Es por eso, que considero debe despedírsele con su debido respeto…
Tal vez mi queja del por qué sólo en estas fechas se reciben con “tanta efusividad” deseos de bienaventuranza, es porque nos esforzamos durante todo el año para poder hacer cosas… para poder ver hechos realidad nuestros planes… como para que el resto del año permanezca un tanto “no reconocido” por su valor… y el esfuerzo en él puesto.
No creo que sea justo… proporcionalmente… desear lo mejor “a inicios de año”… y el resto del tiempo preguntar: ¿Cómo estas?... ¿Cómo te ha ido?... ¿Todo bien?...
Figúrate una especie de auditoría… a las expectativas que otros ponen en ti… de buena o mala manera… en mayor o menor cantidad…
¿Y si uno falla, qué?
Sale ipso-facto de la gracia del Otro… sale del Winnern’s Team… ¿?
Despedirse de alguien, o algo… en lo personal me cuesta trabajo…
Les contaré una historia un tanto personal… y espero que mi novio no se enoje conmigo… (al menos no seré como la entrevista en donde Carlos Alazraki
El día de ayer, después de haber almorzado unos “tacos de toro” como les llamamos a los tacos del Villamelón, fuimos a caminar… Carlos me dijo que el almuerzo le había resultado un tanto pesado… (ya acostumbra desayunar muy ligero)… así que decidimos “terminar el día”… Nos subimos al carro… y no encendió (ja, ja… tiene una falla en el sistema eléctrico que hace que no prenda, de vez en vez). Así que lo acompañé caminando hasta el eje “no se qué” (Felix Cuévas) para que tomara un trolebús, que lo deja a 3 calles de su casa. Justo antes de que se subiera al trolebús, le dí un abrazo, le dije lo que acostumbro decirle cuando nos despedimos: “te quiero”… y lo miré a los ojos… él se despidió de mi, y subió al trolebús… Cuando el camión avanzó, y ví a mi novio irse… me dije a mi mismo: “se siente extraño… saber que alguien a quien amas… se va, aunque sea por un momento… pero se va… y se va tan fácil”… se veía tan “fácil” la escena… él dentro de un autobús… y el autobús avanzando… Obvio, I know… pero, en esta ocasión era distinto…
¿Será que la pasé muy bien este fin de semana con él?... ¿Será que no me gustó el no poderlo llevar a su casa?... ¿Será que me sentí culpable por su dolor de estómago?...
Cual fuere la correcta opción…
Solo sé que sentí tristeza recorrer mi cuerpo… y confusión invadir mi mente… cuando lo vi irse…
(Leonardo… se llama Constancia Objetal).
No me jodas!!!... ¿neta?... ¡¡¡wey… acabas de descubrir el puto hilo negro de la situación!!! Cuidado!! Aquí viene el Premio Nóbel!!!
Así siento cuando pienso que a este año, le quedan 9 días…
Siento que se va… en el mismo camión… en contra flujo… así de fácil, se va algo que has construido… con tanto y tanto esfuerzo… algo que aprecias tanto… se va tan rápido… Claro, tras pagar $3,50 pesos…
Y me da mucho miedo… pensar cómo será el próximo año… Es como cuando iba en la primaria… y terminaba el ciclo escolar… con las maestras que ya conocías… y pasabas a otro grado, con unas maestras nuevas… que siempre veías con recelo… ya que obvio… no se comparaban con tu maestra…
Mi vida, está construida de recuerdos… (como supongo que también las de ustedes)… ME ENCANTA RECORDAR… sonrío cuando me acuerdo cómo le dije a Carlos que nos fuéramos a Argentina, en vez de a la Ruta del Vino en Baja California Norte (¡¡fue mi estrategia macabra!!)… Me siento triste cuando recuerdo cómo fue reconocer el cuerpo de mi tía abuela… cuando murió el 9 de mayo… y salir a consolar a mi abuela, quien había perdido a la única hermana que le quedaba… de 7 que algún día llegó a tener… Cuento y vuelvo a contar cuando Rosalinda y yo nos tomamos un café el día del “huracán” en la ciudad de México el 23 de enero… y cómo veía el cielo en la Ciudad de México… y cómo se fue la luz en el Wings de Plaza Satélite… Mi hermana y yo nos reímos a carcajadas e imitamos al narrador que escuchamos en el carro, la mañana en que Guillermo Pérez ganó la medalla de oro en las Olimpiadas… Me da gusto, acordarme de la boda de Fabiola… de la Titulación de Yunué… y me río yo solo, cuando me acuerdo cómo me caí hace 2 semanas… en la cancha de tenis…
Recuerdos… ése es el mejor legado de este año… que oficialmente empacó sus maletas… y nos dice adiós, con un sesgo de nostalgia…
Cuando me pongo a pensar, y estoy contento… me emociono… y llego a la conclusión de que ese “feeling” que uno genera, es capaz de “casi” cualquier cosa… de que si se lleva por buen camino, nos dejará un gran sabor de boca.
Me dará mucho gusto estar el próximo año, sentado con alguno (a) de ustedes y poder saber que su vida, y sus proyectos… van bien. Que les están saliendo bien…
Y si la situación es adversa… cuenten con alguien, que no los excluirá (sarcásticamente) de mi gracia… sino con alguien en quien podrán apoyarse, sea la situación que sea…
Prácticamente estoy seguro de que utilizaran todos sus recursos para pasarse unas buenas fechas de temporada… y que darán una extraordinaria bienvenida al siguiente año…
Yo pensaré en alguien muy simbólico (aunque no lo parezca) al momento de hacer el brindis… Obviamente todos mis seres queridos (incluyéndolos a ustedes)… y en una señora, cuya historia (creo) ya se la conté… pero ya me conocen… así que se las volveré a contar:
El último día que estuvimos en Buenos Aires, decidimos comer en un restaurante “muy nice”, en una especie de despedida a nuestra estancia en dicha ciudad “porteña”… así que caminamos a Puerto Madero, y entramos a un restaurante que se llama Sorrento (yo siempre lo confundo con Sorrentino, pero Carlos me corrige)… a lado nuestro, estaba sentada una señora, en los inicios de sus 40’s… una señora con mucho porte… muy guapa… muy arreglada… que mostraba también un nivel socioeconómico medio-alto… (imagínense
Carlos y yo nos miramos, y pusimos cara de situación… reímos… brindamos… y 8 horas después, estaríamos volando (con lágrimas en los ojos)… con destino a la ciudad de México…
Si tuviera que sacar una conclusión NO LITERAL, sino METAFÓRICA de este año… diré lo siguiente:
Este año… comprendí al fin… que, para bailar un Tango …se necesitan 2…
Hubo una frase que me dejó marcado… y me la voy a llevar tatuada hasta la tumba… y con esa frase… les quiero decir que confío en que el siguiente año, el 2009… sea extraordinario para todos ustedes… que los quiero… que los extraño… y que les mando un gran abrazo… con todas mis fuerzas…
“Volveré… y seré millones”…
Eva Duarte De Perón (Evita)
Saludos… ¿nos vemos el próximo año?...
Atentamente:
Leonardo Márquez Guzmán…
P.D.: les quiero contar una última historia… ¿puedo?... Fíjense que a principios de año fuimos a ver una película sin mayores pretensiones… hubo algo en esa película que me gustó mucho… la música. Así que estuve determinado a conseguir el soundtrack… y lo bajé a mi PC. Una canción de esa película fue mi acompañante en varias ocasiones en el trabajo… en la casa… escribiendo mail’s como este… etc… etc… con esa canción de fondo, tomé varias decisiones… con esa canción de fondo… me inspiré… gran parte del año.
Cuando Carlos y yo acordamos hacer el viaje, que sin mayor reparo, cambió nuestra forma de ver la vida… tenía puesta esa canción…
Y resulta curioso… si es que se le puede llamar “curioso”… que cuando habíamos despegado, y estábamos muertos de la emoción por llegar (y nos faltaban como 8 horas para llegar a nuestro destino) proyectaron en el avión, la película…¡¡con la canción!! Lo cual me hizo muy feliz… me emocionó mucho… y lo consideré… un “gesto” de amabilidad… de la vida, para conmigo…
Y por tal motivo… se las quiero compartir… para que tengan un poco de inspiración, cuando la necesiten…
Pero como el archivo es ENORME… les pongo el link de You Tube donde está el video… porque de lo contrario, les saturaré su bandeja…
El Grupo es MGMT y la canción es: Time to Pretend…
HASTA PRONTO.
... Y PENSAR QUE YO HICE MI TANGO CON ESTE CORREO!
ResponderEliminarSALUDOS!